Dientes


I

Luces como el personaje principal de las fábulas donde existe el padrastro malvado y la madre sumisa, añoras aquellos años de libertad donde caminar era tu principal distracción/vocación de la cual todavía tengo un ligero recuerdo; allá en esas calles de ultratumba, falda jean, decía tu nombre y no volteabas.
Tienes tanta hambre de llevarte todo por delante y a veces, en silencio, sabes que son más sueños que realidades; que allá donde el sol se acuesta, hay otro mundo, al que decides darle la espalda, mientras mis brazos estallan cuando te escuchan.

II

No sostenemos la misma bandera en cuanto a gustos, en ocasiones con suerte proclamamos tregua y regresamos a nuestros inicios, conversamos y se torna intenso/polémico que vale parar un instante, antes que discutir, una broma mal formulada nos rescata. Tu arte, me sopla en la cara y mis mejillas se enfrían como en la noche que habías decidido ser mi novia. Tu arte es la medida que te eleva por los aires y el mío queda tan aislado, dios nos libre hablar de tú Klimt y mi Kandinsky.

III

Al otro lado del charco, está la poesía, la guitarra, los oleos, los lienzos, las canciones entonadas que cantabas en la oscuridad, los libros de filosofía jamas terminados, la música con sabor a juventud, tan lejos para no arruinarnos y tan distantes para compartir errores, logros y más errores. Disparates disparan tus labios todos los años, diciendo que esta vez saltaras el charco, que no te mojarás, que ya no le temes a nada, mientras mis brazos estallan cuando te escuchan.

Dionisia


     
I

Tu locura encanta, Dionisia, llevas en ti las fiestas dionisíacas, donde el vino, el RON y tequila nunca sobra, donde los niños caen rendidos en la explanada soleada de tu empeine, donde la música suena en alto volumen y pierdes con ella la calma y el desquicie te hace suya, a ratos mía, a ratos de ti misma.

Has perdido la blusa y ya no te importa, para nadar mejor, gritabas flotando sobre el Mar Egeo, ninfa, te llaman a invitarte a los bacanales, sin ti tanto pecado no tendría sentido, sin ti hubiésemos muerto de aburridos los seres que esperamos un balazo en la cabeza, sin ti muchos se habrían suicidado en masa antes de la hora, esperando el día que llegues, con una mano tapando la luna y en la otra el RON apuntando a Venus, allá de donde vienes y no deseas regresar.

II

A ratos, pirata, te tapas un ojo y haces una maroma para probar que no somos nada, que mandas, que ayer llorabas desconsolada en la habitación y hoy ningún hombre te conmueve, que finges no tener corazón y tienes uno, más valiente, más fuerte, más tierno que el de cualquier otro ser y que no puede ser consolado, que ocupa mucho espacio; no te han enamorado bien, ese es el problema. 

Quiero verte como ayer; el goce, es el ejemplo de que la felicidad se da por instantes y tu eres el presente ejemplo, vaciemos los bolsillos que esta noche no tiene amanecer, hagamos que dure por los siglos de los siglos, que al otro día, no vamos a seguir teniendo la sensación de haber estado vivos y que hoy somos cadáveres ambulantes en busca de comida.

III

Que la ciudad nos apesta, que lanzarse de espaldas desde un edificio tiene igual de sentido que un perro se orine en la calle, que somos seres entregados al vino y al hachís, que esperamos no abrir los ojos y quedarnos allí, en nuestras oníricas alucinaciones, separarnos de nuestros cuerpos, deseando ver las cosas siempre como queremos, alquilando una pieza en la lúdica inconsciencia que nos acoge y asemeja.


Cabizbajo

En lo alto de la alcoba
la soga en movimiento
un cuerpo balancea, sin pena ni gloria
órganos en desorden
no permiten la circulación
toco el piso con los dedos
y camino por debajo del tejado

Padre



Padre
Llego casi sin versos al poema
Llego sin llegar al poema

Qué insignificante la mediación entre nosotros para poder sentarnos a conversar, qué cansado me encuentro ahora después de haber librado una batalla yo vs yo; qué tan tarde me he dado cuenta para explorarte, padre, veo en ti a veces tanta pena, tanto dolor, tanto remordimiento, tanta fuerza, tanta perseverancia, quizás a ti te faltó una conversación CON mi abuelo pero para eso estoy yo, para poder ser mejores y para que cuando quieras también llorar, sepas que estoy allí.

Qué injusto el tiempo, la vida, el amor
Soy tu sangre y llevo en ti, los deseos, la lucha, el discurso, el lenguaje, la palabra.
Ahora perdidos entre los años de este triste siglo
Este siglo aberrante, reaccionario, decadente, quizás no muy diferente a otros      
No puedo heredar mejor riqueza que esa
Que la pasión
El dar todo por el todo
Jamás me arrepentiré de eso

Padre, a veces soy débil, nací con ciertos rasgos más perceptivos al dolor, sufro porque hay un especial gusto en ello, porque la felicidad me parece que es jodidamente inalcanzable y porque la pena la llevo sobre los hombros. Mírame, yo sé que en mí, te ves a ti. Hombre de lucha, dirigiste cientos y ahora me diriges a mí. 

Tengo miedo y al mismo tiempo hambre de comerme el mundo, a veces, no puedo dormir de la cantidad de ideas que tengo, voy caminando y pienso que las cosas grandes no llegan solas y que hoy es el día de poder dejarse de huevadas, por eso puedes estar seguro de que hiciste un buen trabajo, como padre, como amigo, como guía. Te felicito en tu día, papá.

Bandera Blanca

Cuando veo que se acerca un problema, voy hacía él.
Antonio Bodero

La razón desmaya ante susceptibilidades emocionales

he aparecido entre la aun descuartizada memoria, sin cabeza y extremidades
barriendo sangre derramada en esta batalla diaria en un camal sin direcciones
a la trinchera, me levanté temprano y llevé conmigo equipo ligero

dos banderas blancas desgarradas en la tarde que paso el tren y no te subiste a él

dos banderas blancas hechas de papel y un poema que jamás sabremos que dice


dos banderas blancas condecoradas de paz arrojadas al abismo
al que ninguno/losuno quiere asistir


a veces levantarse resulta tan despertante 
vienes de un túnel, abres los ojos y sigues allí
sobre todo cuando eres abatido por una larga noche que te mantiene entre la vida y la muerte
no obedeceré ordenes de nadie, esto va porque no aguanto más
siento que si no escribo muero y si no muero, si no muero.

esto cada vez se parece menos a un poema/poesía, qué los diferencia
tregua por las tardes de nubes soleadas
tregua por los viajes
tregua por los rollos nunca revelados
tregua por las velas
tregua por los juegos en el parque infantil
tregua por todo
para, si no escribo muero y si no muero, si no muero.

no tengo ataque preparado, ni estrategia, ni formación
solo la extraña presencia de palabras escritas de pluma a papel en medio de todo un alboroto
que inútil salir a las calles a buscar compañía, tan sola, fría, rígida, esta ciudad sin sentido
consciente puedo declararme de tanto dolor provocado pero el de hoy no es humano
el de mañana tampoco es humano
el del lunes tampoco es humano
el del martes tampoco es humano
el del miercoles tampoco es humano
el del jueves tampoco es humano
el del viernes tampoco es humano
el del sábado tampoco es humano
o quizás sea tan humano que por lo mismo, sucede.

esto cada vez se parece menos a un poema/poesía, qué los diferencia
no tengo correspondencia, no hay carta alguna y no existo ya entre el cosmos guardado en los diarios
eso quizás me da la libertad de publicar, mi escribir está presente todos los días
un sin números de versos desesperados y palabras y adjetivos en un cementerio al que nunca querrás entrar
seré el cantor, el que va por allí tocando la guitarra
nunca había a nadie deslumbrado tanto con el sonido de un par de acordes
con la pincelada a mano de los oleos
esa locura de ir de viaje al norte, solo para cumplir un cometido
las flores, un cuadro, una rosa, la rosa eras/eres tu.
quizás por qué

el tsunami lo vi venir, viene por nosotros
y podríamos encarar soberbios el presente como la tarde que un cataclismo amenazaba con inundar todo, huir como tantas veces lo planeamos y vivir en alguna isla
esa casa/playa que tantas veces construimos y volvimos a construir, las escaleras, la biblioteca, las habitaciones.
No espero respuesta
No espero respuesta
trato de convencerme de ello.
No espero respuesta
No espero respuesta

Para
no sé cual es el daño que provoco, me ha tocado recibir las dagas con la lengua
quemar el ultimo cigarrillo en mi oreja, hacer malabares con el corazón para que no se me salga por la boca, aprender a cruzar la calle bailando cada noche en mi cama, si, de un lado al otro, como un vals de nunca acabar.

estoy exhausto, espera un minuto
deja acostarme en el suelo, mirar el cielo y desvanecer
espera
solo un minuto
ven
te puedo sentir
recuerdo cuando cerraba los ojos
era para eso
para acostumbrarme a sentirte
respirarte
reencontrarnos
encontrarte en la oscuridad
en el silencio de tu paso
qué acto tan suicida
y al mismo tiempo, tan vivo.